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30 de noviembre de 2010

Construir en el país como mil escuelas

Poco más de 1800 millones de pesos se invirtieron desde 2003 para construir 1000 escuelas, en un plan de 1700 hasta fines de 2012. El presupuesto educativo alcanza el 6 por ciento del PBI. Hoy se inaugurarán otras tres escuelas.

Por Roberto Navarro

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner inaugurará hoy en San Juan la escuela número 1000 construida por la administración kirchnerista en siete años. Así, el período 2003-2010 se convierte en el segundo de mayor construcción de escuelas en la historia nacional, después del plan quinquenal de Juan Perón entre 1947 y 1951. En los últimos 34 años sólo se habían inaugurado 427 escuelas. El gobierno de Carlos Menem apenas construyó siete; el de Fernando de la Rúa, ninguna. La Secretaría de Obras Públicas, dependiente del Ministerio de Planificación, invirtió 1826 millones de pesos en los mil establecimientos, que brindan educación a más de 500 mil alumnos.

En la misma jornada, pocas horas después, la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, inaugurará la escuela 1001 en Córdoba; el ministro de Educación, Alberto Sileoni, cortará la cinta de la escuela número 1002 en Santiago del Estero y el jefe de la cartera económica, Amado Boudou, inaugurará la 1003, en la provincia de Buenos Aires. La escuela número mil se llamará Presidente Néstor Carlos Kirchner.

La escuela que inaugurará hoy la Presidenta se sitúa en la localidad de Campo Afuera, partido del Albardón, en la provincia de San Juan. Es un establecimiento de nivel secundario que el año próximo recibirá a 341 alumnos. El edificio es de 1362 metros cuadrados y cuenta con un laboratorio de informática de 170 metros cuadrados y otro de ciencias y taller de tecnología, de 71 metros cuadrados. La licitación se realizó el 1º de noviembre de 2008, con lo que, con trámites administrativos incluidos, la construcción tardó dos años. El costo de la escuela fue de 3.440.000 pesos.

En 2003 el gasto en educación, consolidado entre la Nación y las provincias, representaba el 3,64 por ciento del PBI; en 2010, representa el 6,02 por ciento. Hace siete años el gasto educativo fue de 14.501 millones de pesos; este año será de 89.924 millones de pesos, un 520 por ciento más. Este presupuesto incluye el dinero administrado por Obras Públicas para la construcción de escuelas. También la compra de las netbooks, realizada por la Anses, para los alumnos secundarios.

Las 1000 escuelas construidas en los últimos siete años se extienden en todo el territorio nacional. En la Secretaría de Obras Públicas informan que la prioridad fue construir más escuelas en los distritos que más las necesitaban. Pero la culminación de las obras tuvo que ver con la voluntad de los gobernadores de cada provincia, ya que las obras se realizan de manera federal, es decir, están en manos de los gobiernos provinciales. De las 1000, 166 se inauguraron en la provincia de Buenos Aires; 123 en Tucumán; 65 en Córdoba y otra cantidad similar en Jujuy. En la ciudad de Buenos Aires sólo se construyeron 4.

En el Ejecutivo afirman que a fines de 2012 habrá 1700 escuelas entre las terminadas y las que estarán en ejecución. Además de los 1800 millones que se destinaron a la construcción de las 1000 escuelas, bajo el marco de la Ley de Educación Técnica Superior, este año se comenzó a ejecutar un presupuesto adicional de 800 millones de pesos para la construcción de escuelas técnicas. Durante los noventa, en el marco de la política de desindustrialización llevada a cabo por el gobierno de Carlos Menem, cerraron 182 escuelas técnicas. El resto no recibió el presupuesto necesario para la adquisición de máquinas nuevas que se adaptaran a las nuevas tecnologías imperantes. Un ejemplo, a treinta años de la creación de los tornos computadorizados para producción de piezas, en la mayoría de las escuelas técnicas se utilizan los antiguos tornos manuales.

En el país funcionan 42.087 escuelas entre establecimientos de enseñanza primaria y secundaria. 31.787 son estatales y 10.300 son privados. A los colegios del Estado asisten 7.523.700 alumnos; a los privados, 2.948.900 alumnos. Según fuentes del Ministerio de Educación, la cantidad de escuelas cubre la demanda escolar. Pero muchas de las escuelas están en pésimas condiciones. Por esa razón, la Secretaría de Obras Públicas también se ocupa de reparaciones en más de 1000 establecimientos.

Si bien la cantidad total de escuelas es suficiente para los actuales jóvenes en edad escolar, la distribución provincial es dispar. Por caso, la provincia de Buenos Aires tiene un 300 por ciento más de jóvenes en edad escolar que la ciudad y cuenta con mil por ciento más de escuelas. Son 16 mil en la provincia y sólo 1580 en la ciudad. La provincia de Tucumán, hundida en la pobreza en los noventa, construyó 123 escuelas nuevas en los últimos siete años y ahora cuenta con 1142 establecimientos, una cantidad, que, según fuentes de Educación, es suficiente para sus 110 mil alumnos.

La construcción de las 1000 escuelas está directamente relacionada con el fuerte incremento del presupuesto de Educación. En 2003, ese monto representaba el 3,64 por ciento del Producto Bruto Interno; en 2006 ya alcanzaba el 4,75 por ciento, y en 2010 es el 6,02 por ciento del PBI. Pero en ese tiempo el Producto creció más de un 70 por ciento. Así el presupuesto educacional, que era de 14.501 millones de pesos en 2003, subió a 31.100 en 2006 y en 2010 es de 89.924 millones.

El ministro de Educación, Alberto Sileoni, afirma que “las nuevas escuelas, la reparación de otras, los fuertes aumentos salariales que recibieron los maestros en todo el país y otras medidas tomadas en los últimos años mejoraron el nivel educacional del país. Pero los beneficios de esta política se verán a largo plazo, porque los resultados de un cambio como el que se está ejecutando se ven reflejados en su totalidad una década después”. Y agregó: “El Gobierno hizo una apuesta a largo plazo por la educación”.

La inauguración de la escuela número 1000 a cargo de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y otras tres por importantes ministros del Ejecutivo será aprovechada hoy para mostrar una arista poco visible de la administración kirchnerista: la política educacional. En su discurso, la Presidenta recordará la situación de los maestros en 2003 y la comparará con la actual. También volverá sobre el tema de la entrega de tres millones de computadoras tipo netbook para alumnos de escuelas estatales. También contará que ya se entregaron más de treinta millones de libros de texto y literarios a alumnos de escuelas primarias y secundarias del Estado.

29 de septiembre de 2010

Informe indicativo de salarios docentes ¿dónde está la CABA?

En el último Informe Indicativo de Salarios Docentes elaborado por el Ministerio de Educación se puede apreciar un gráfico que puede resultar interesante sobre los aumentos salariales a los docentes en las distintas jurisdicciones del país. Dice el documento: "A nivel provincial, la remuneración bruta del cargo testigo - entre diciembre de 2009 y junio de 2010- mostró incrementos que oscilaron entre un mínimo del 8% en la provincia de Salta y un máximo del 29% en Chaco.
Como puede observarse en el siguiente gráfico de dispersión, aquellas jurisdicciones que exhibieron una remuneración bruta más elevada, experimentaron incrementos que se ubicaron -con la excepción de Chaco y San Luis- por debajo del promedio ponderado (15%) de las 24 jurisdicciones del país, posicionándose de este modo en el cuadrante inferior derecho de dicho gráfico. (...) en aquellas provincias que mostraron niveles salariales más reducidos, pudiéndose verificar aumentos del orden del 17%, como por ejemplo en Formosa y Corrientes (ambas en el cuadrante superior izquierdo), coexistiendo con otros menos significativos - próximos al 10%-, como los observados en los casos de las provincias de Salta y Río Negro (cuadrante inferior izquierdo)."
Lo que no relata el informe pero bien puede deducirse del gráfico es que la CABA otorgó aumentos salariales bastante inferiores al promedio (menos del 10%). Esto llevó además a que dejara de ser una de las jurisdicciones con salarios relativamente elevados para pasar a conformar el pelotón de provincias de salarios medios-bajos. En efecto, en el ranking que compara los salarios de bolsillo n maestro de grado de jornada simple de todas las provincias, la CABA que ocupaba los lugares centrales (entre el puesto 10 y 12 según el año) ocupa ahora, merced a dos años consecutivos de aumentos inferiores al promedio del sistema, el puesto 17 sobre un total de 24 jurisdicciones.
En definitiva, solo un aporte más en un día de reclamo salarial docente en la Ciudad de Buenos Aires ...

28 de septiembre de 2010

Voces en el Fenix

Ya esta disponoble para descargar un nuevo número de la revista digital del Plan Fénix "Voces en el fénix". En esta caso el número está dedicado al tema de Educación.
Descargar acá.

17 de septiembre de 2010

PakaPaka

El nuevo canal, que formará parte de la grilla de televisión a partir del 1 de octubre en el marco de la puesta en marcha de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
Se trata de una franja destinada a los más chicos que ya se emite por el canal Encuentro y cuya responsabilidad sobre la producción de los contenidos está a cargo de la cartera educativa.
"Pakapaka" fue pensada para chicos y chicas de todo el país, y en ese espacio van a convivir microprogramas, documentales, dibujos animados y diferentes secciones grabadas en distintos ámbitos de Argentina para que los más pequeños aprendan y se diviertan.

14 de septiembre de 2010

Denuncian desigualdades en el manejo de fondos para escuelas privadas



Lo indica un informe de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia, que solicitó un habeas data para que el gobierno porteño ofrezca detalles sobre esa subvención. La medida fue apelada por la administración macrista.
  En lugar de especificar el criterio y los detalles acerca de los cuantiosos recursos públicos que se destinan a subvencionar colegios privados, el gobierno porteño apeló una medida de la justicia que obligaba a brindar esa información, por pedido de una ONG. Según informes de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) y de legisladores de la oposición porteña, en plena crisis de la educación pública, la administración macrista subsidia a escuelas privadas que cobran cuotas de hasta $ 1600 mensuales, con un presupuesto fijo de más de 800 millones de pesos, y que se calcula que superará los 900 millones por incrementos salariales.
En julio de este año, la jueza en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad, Alejandra Petrella, hizo lugar a la acción de habeas data de ACIJ, que ordenó al GCBA proporcionar en quince días, y bajo apercibimiento de recibir sanciones, la información detallada sobre el criterio, los montos y los porcentajes de los aportes entre 2006 y 2010.
Ahora la ONG pidió que se rechace la apelación y se confirme la sentencia, argumentando que el gobierno de la ciudad sólo contestó uno de los tres pedidos y que, en los otros dos, la información es “incompleta, escasa y contradictoria”. Por ejemplo, no hay datos sobre los montos de los aranceles, ni sobre los valores absolutos de los subsidios que recibe cada instituto, así como tampoco si fueron autorizadas cuotas extraordinarias para mantenimiento. También aseguran que en la página Web faltan datos de los años 2006, 2007 y 2008 y que en los cuadros correspondientes a 2009 hay graves contradicciones, como el hecho de que 130 instituciones educativas figuran con distintos aranceles, a pesar de que no varía ni el nivel educativo ni la modalidad.
El legislador del Encuentro Popular para la Victoria, Francisco “Tito” Nenna, vicepresidente de la Comisión de Educación de la Legislatura, advirtió en un informe que los colegios que más subsidios reciben son aquellos que cobran cuotas de alto valor, como “el San Columba, con un arancel de $ 648,52 para la escuela media, el Instituto Summa, con un arancel para primaria de $ 733,91; Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, cuyo arancel informado es de $ 1189,80 para la escuela media y de $ 1094 para la primaria”. También señaló que la distribución de dinero es mayor en los distritos de clase media y alta ($ 14.956.236,17) y muy inferior en aquellos de clases medias y bajas ($ 6.610.120,78).
A su vez, el informe de ACIJ compara el porcentaje de subsidios destinado a la masa salarial docente, con la cuota que cobra cada institución. Por ejemplo, el colegio La Salette recibe un subsidio del 100% y cobra un arancel de $ 345,20, y el colegio Mekhitarista percibe un monto del 60% y su cuota alcanza los $ 1616.
Antes de llegar a la justicia, la ONG había hecho dos pedidos de informes a la Dirección General de Educación de Gestión Privada amparados en la Ley 104, pero no hubo respuesta.
Tanto el artículo 65 de la Ley de Educación Nacional como el artículo 25 de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires determinan que la contribución estatal destinada a salarios docentes debe estar basada en criterios objetivos de justicia social y dando preferencia a las instituciones que reciben alumnos de menores recursos. Sin embargo, ACIJ estableció que sólo el 50% de los cuantiosos recursos se destinan a escuelas con aranceles más bajos.
Las conclusiones de la ONG son elocuentes: “Parte del aporte estatal destinado a educación de gestión privada contribuye a profundizar desigualdades educativas entre los sectores más pobres y ricos de la ciudad”, porque el presupuesto que se destina a esas escuelas con altas cuotas “se sustrae de la educación de gestión estatal, a la que asisten los alumnos que padecen peores condiciones de acceso a la educación”

6 de septiembre de 2010

Debatir la educación

Con la participación de cientos de estudiantes del país y la región, se desarrolló en La Plata el primer Congreso Universitario Nacional y Popular Latinoamericano, donde se debate el presente y el futuro de la educación superior.

“El movimiento estudiantil latinoamericano se da cita para discutir los nuevos temas y la nueva hora latinoamericana, y la contribución de la universidad para los procesos de transformación social”, resumió Daniel Ordóñez, secretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana Caribeña de Estudiantes (Oclae).

De la inauguración participaron Mario Oporto, director de Educación bonaerense; el titular de la universidad anfitriona (UNLP), Fernando Tauber, y sus pares de las universidades de la República (Uruguay), Rodrigo Arocena, de las Madres de Plaza de Mayo, Inés Vásquez, y otros funcionarios que expusieron ante las delegaciones de alumnos llegados desde Ecuador, Uruguay, Venezuela, Paraguay y Brasil.

Luego, Verónica Sforzin, Fernando Sosa Tais y Walter Formento dieron la conferencia “Impacto del modelo neoliberal en la educación superior”. Se puede obtener más información en la web http://congresounapla.blogspot.com/

1 de septiembre de 2010

Es la subejecución, estúpido

Hace menos de dos meses se anunciaba esto. En el último informe sobre la ejecución presupuestaria de la ASAP se puede leer: "El elemento más importante del gasto en infraestructura, la Inversión Directa por Terceros, alcanzó los $491 millones, un 23% de lo asignado. Este porcentaje incluye diferencias muy marcadas entre las distintas jurisdicciones. El mayor porcentaje de ejecución se produjo en el Ministerio de Cultura, con un 57,6% ($89 millones sobre $155 millones) como
consecuencia de la finalización de las obras del Teatro Colón. El Ministerio de Ambiente y Espacio Público también mantuvo un buen ritmo de ejecución, devengando $208 millones de los $417 millones que se tenían disponibles. En cambio, en el Ministerio de Educación la ejecución fue de tan solo el 4,5% ($16 millones de los $317 millones estipulados).
La inversión Directa por Producción Propia, es decir aquella en la cual el Gobierno de la Ciudad aporta los factores de producción, devengó gastos por $212 millones, un 31,4% de lo presupuestado. También aquí hubo grandes diferencias en el ritmo de ejecución. El Ministerio de Desarrollo Urbano fue el que más aportó a esos valores con $68 millones, de los que $65 millones corresponden a la ampliación de la red de subterráneos, mientras que en Educación se ejecutó el 5,3% de los $121 millones previstos y en Salud apenas se llegó al 1% de los $46 millones destinados a ese fin."

26 de agosto de 2010

LA INVERSIÓN EDUCATIVA EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

Por Alejandro Morduchowicz y Luisa Duro
Las experiencias de las últimas décadas demuestran que las políticas educativas implementadas en América Latina han sido más eficaces para escolarizar a la población que para mejorar la calidad de los aprendizajes. La expansión de la cobertura educativa no fue acompañada por un crecimiento proporcional de la inversión pública en educación. Para comparar las diferencias en el esfuerzo financiero realizado entre los países de la región, en este documento se construye un indicador que combina la medición más tradicional centrada en el gasto, con variables que refieren a los logros alcanzados por cada uno de ellos en materia de cobertura, y las necesidades derivadas de sus respectivas estructuras demográficas.

23 de agosto de 2010

Educación para Todos

Por Gerardo De Santis (Director del CIEPYC)
La importancia del conocimiento ya fue reconocida socialmente en la Roma del siglo V a.C., cuando los gobernantes permitían radicarse en esa ciudad a personas provenientes de distintas regiones (perseguidos, excluidos), de cuya mano se introdujeron los saberes de cada pueblo. Roma se convirtió así en la ciudad más “cosmopolita” en materia de conocimientos de la época, lo que le permitió sobreponerse a los otros poblados de la región, dominar la zona central del actual territorio de Italia en el siglo III a.C. y transformarse después en el imperio más importante de la época.
En los últimos 200 años el capitalismo muestra una aceleración en su expansión. En cada etapa de desarrollo, una nación “juega el papel de líder”, Gran Bretaña en el período 1800-1914 y Estados Unidos desde 1945. En cada período, un reducido grupo de países se acerca al país líder: Alemania, Estados Unidos, Suecia, Dinamarca y Japón en la etapa 1800-1914 y Corea, Taiwán, Hong Kong, Singapur y China desde 1945 al presente. También se podría agregar en esta segunda etapa a Canadá, Australia, Tailandia, Indonesia y Malasia. Los rasgos comunes para todos los países que lograron acercarse al país líder de cada etapa, o superarlo, fueron la generación de ventajas competitivas dinámicas sustentadas en la educación y el cambio tecnológico. Dicho cambio fue un proceso endógeno y no una “importación” de otra nación, se basó en copiar, adoptar, innovar y difundir a toda la sociedad esos conocimientos.
La experiencia de los países desarrollados es que logran modificar el destino del excedente, reduciendo la parte destinada a alimentar la estratificación social y mantener o aumentar la orientada a la acumulación en el sistema productivo. En los países subdesarrollados se conformó una estructura económica dual. Una coexistencia de sectores: uno de alta productividad, capital intensivo, que se encuentra a la altura de los países desarrollados, y otro de “subsistencia”, en el que actúa una gran cantidad de población que es subempleada, que participa en actividades en las que no hay acumulación productiva y por consiguiente tampoco aumenta la productividad ni los niveles de ingreso. Esta estructura dual se reproduce y amplía, ya que el excedente es acumulado productivamente en el sector avanzado o destinado a financiar la estratificación social y la acumulación improductiva.
En una sociedad dual la mayor fracción del excedente es apropiada por el sector moderno y es destinada a financiar consumo suntuario, a mejorar la formación de sus miembros o a ampliar la capacidad productiva del sector dinámico, mientras que el resto de la sociedad alcanza niveles de consumo mínimos, no logra mejorar la preparación de sus miembros ni puede invertir para ampliar la capacidad de producción en la actividades en que participa.
Para la visión estructuralista original, las economías latinoamericanas presentan como una de sus características una marcada heterogeneidad tecnológica o existencia de sectores de alta productividad con sectores con abundante ocupación de mano de obra a niveles próximos a la subsistencia. Para Raúl Prebisch, las principales tendencias perversas en los países periféricos eran el desequilibrio estructural de la balanza de pagos y también una tendencia estructural a la inflación. Mientras que Celso Furtado consideraba a ambas, pero hacía hincapié en la tendencia a la preservación de una economía dual y su consiguiente impacto sobre la desigual distribución del ingreso. Probablemente esta diferencia radique en que Prebisch era argentino y Furtado brasileño, cuando Argentina era un país bastante integrado socialmente y con baja desigualdad en la distribución del ingreso, y Brasil era uno de los países más desiguales de Latinoamérica.
Durante la etapa de sustitución de importaciones, que llevó a la economía argentina al pleno empleo, se hizo efectiva la generalización de los derechos de los trabajadores, su incorporación al sector formal de la economía y la recomposición de los salarios reales. Además, se fortaleció un sistema educativo ampliamente difundido y orientado (escuelas técnicas), lo que dio como resultado una sociedad integrada, con alta movilidad social y con diferencias de distribución del ingreso similares a los mejores países, en este aspecto, de Europa. ¿En qué se parece la Argentina de 1963 o de 1974 a esta descripción-diagnóstico de la visión estructuralista de economías duales, estratificación social y desigualdad en la distribución del ingreso? En poco.
En los 25 años que van desde 1976 a 2001, en los que predominó la aplicación de políticas neoliberales, la Argentina dejó de ser aquella sociedad integrada. Se hicieron “todos los esfuerzos” para que nuestro país se acercara al resto de Latinoamérica y exhibiera también dentro del propio país dos sociedades. Dos sectores productivos: uno pujante, inserto en el comercio mundial, con aumento de productividad y de salarios, con preeminencia de trabajadores calificados; y otro con baja productividad, sin inversión, con baja productividad, bajos salarios y abundancia de trabajadores informales, una economía de subsistencia.
A esta economía dual se orientó también nuestra educación: un sistema educativo dual. Uno administrado privadamente, de mejor nivel y con llegada a la educación superior (arancelada y también restrictiva), y otro público, cuyo objetivo más importante fue la contención de los jóvenes y que relegó la capacitación y el aprendizaje. Sólo se instruía en conocimientos básicos y generales. La contención no era sólo de alumnos, la actividad docente fue degradada, desprestigiada, mal remunerada y terminó actuando como un “seguro de desempleo encubierto” o como única salida laboral.
El nuevo modelo instrumentado paulatinamente desde 2003 ha cambiado sustancialmente las cosas. El crecimiento económico sostenido ha provocado la generación de una notable cantidad de puestos de trabajo, seguramente su mejor virtud. Pero además se debe resaltar que la mayor parte del empleo generado es empleo pleno, formal y con una alta participación de trabajo calificado. Debe señalarse que en 2009 la inversión en educación ha superado el 6 por ciento del PBI, repunte que arrancó en 2004, cuando era de 4,1. Consolidar la situación presupuestaria, continuar con la recuperación salarial, corregir heterogeneidades jurisdiccionales, avanzar en la capacitación docente, continuar con la ampliación en infraestructura y equipamiento y generalizar la doble escolaridad en el nivel primario son los desafíos hacia el futuro. Por último, una tarea de todos: reinstalar el valor de la educación en la sociedad.

Publicado en el suplemento Cash del diario Página/12
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/33-4572-2010-08-23.html

10 de julio de 2010

“Vamos a trabajar para que no se vuelvan a ir”

El ministro de Educación, Alberto Sileoni, analiza el impacto de la Asignación Universal por Hijo en la escuela: desde que se implementó el plan asistencial, se incorporaron 250 mil nuevos alumnos al sistema educativo. El incremento se debe a que el beneficio establece como requisito la presentación de los certificados de escolaridad y vacunación.

Por Tomás Lukin

“Algunos titularon que no había bancos, pero la noticia es que hay más pibes en las escuelas”, dice Sileoni. El ministro de Educación, Alberto Sileoni, explica que el mayor impacto se observa en las escuelas secundarias, y en las regiones más vulnerables del país, pero también creció la tasa de escolaridad en el nivel inicial y primario. El incremento se debe a que la reglamentación del plan social establece como condición necesaria para percibir el beneficio la presentación de los certificados de escolaridad y vacunación. En diálogo con Página/12, el funcionario advierte que el mayor desafío a partir de la masividad alcanzada es asegurar la retención de esos chicos en el sistema y preservar la calidad.

–¿Cómo ha sido el impacto de la asignación universal en el área de educación?

–Se sumaron al sistema educativo 250 mil chicos, pero todavía no tenemos un número definitivo. El nivel secundario es donde se observa con mayor nitidez, sobre todo en las escuelas urbanas marginales. También en el nivel inicial, salas de cuatro y cinco años, aunque ahí la cobertura ya era muy elevada. El problema de la secundaria es que vamos perdiendo a los chicos en el camino, ésa es una de las mayores dificultades que tenemos. La asignación universal tiene el valor de retener, pero también el inmenso valor de reincorporar. El 25 por ciento de incremento en la escolarización corresponde a los primeros sondeos que hicimos desde la dirección nacional de estadística. Pero no se trata de un comportamiento uniforme para todo el sistema educativo.

–¿Existen diferencias en materia regional?

–El mayor impacto se observa en el conurbano bonaerense. La provincia de Buenos Aires, que representa alrededor del 40 por ciento del sistema educativo, incorporó 100 mil pibes. También hay movimientos claros en el noroeste y noreste del país, Córdoba y Santa Fe. El número está en construcción, pero nos permite suponer que este año se van a superar los 250 mil nuevos alumnos de un universo de 500 mil que están afuera del sistema. El objetivo es que no quede ninguno, pero cuanto más se rodea el problema va quedando el núcleo duro, que es más difícil ya que muchos tienen una alternativa laboral afuera.

–La AUH compite con puestos de trabajo informales a los que acceden muchas veces los adolescentes.

–Absolutamente. Es una de las paradojas del crecimiento económico. Las crisis no son necesariamente el momento en el que más se abandona la escuela, en épocas de bonanza se compite con el mercado laboral. Ahí tenemos un punto de tensión. La AUH es convocante y masiva, y las condicionalidades en salud y educación colaboran. Estamos trabajando también en conjunto con una red de más de 1000 organizaciones sociales que lideran Cáritas, FOC y SES, que colaboran en la detección de personas que todavía no cobran la AUH, llegan a lugares más finos. Son muchas organizaciones que ocuparon el lugar del Estado cuando éste se retiró y nosotros somos un Estado que vuelve en una época de síntesis. Trabajamos muy bien, es convergente.

–Más allá de las condicionalidades para percibir la totalidad de la prestación, ¿cómo garantizan la retención de los alumnos en las escuelas?

–Primero: queremos ser firmes en la condicionalidad para que no se convierta en una cuestión meramente asistencial. Pero como educación el desafío es trabajar para que no se vuelvan a ir. Es una gran responsabilidad y la sentimos, porque muchos de esos chicos ya se fueron de las escuelas. Hay que parar el drenaje. Ahí adquieren relevancia las medidas que estamos tomando como el programa Conectar igualdad para reducir las brechas tecnológicas a partir de la entrega de laptops. La escuela tiene que ser un lugar que invite a los pibes a quedarse. Hay que desmontar algunos mitos. No es más exigente el que más reprueba. No es mejor escuela la que más expulsa. Se trata de diseñar otra secundaria que, sin perder calidad, sea menos rígida.

–¿Qué significa menor rigidez?

–La escuela secundaria clásica no piensa en alumnos que puedan ser trabajadores, o alumnas que estén embarazadas o sean mamás y papás. Estamos incorporando más tutores, profesores por cursos, contraturnos, habilitamos la posibilidad de que se comience el ciclo lectivo en agosto, sabemos que los problemas se concentran al momento de los exámenes en la primaria y durante los dos primeros años de la secundaria. Cuando esto ocurre en familias no pobres acuden a profesores particulares, pero los sectores vulnerables no pueden. Tampoco tienen el mandato familiar de hacer la secundaria. Tienen más dificultades, no menos condiciones. La pobreza es un obstáculo para educar.

–Algunos directores negaron vacantes a chicos que se inscribían a partir de la AUH, ¿cómo se interpreta ese rechazo?

–Son excepciones. Acá también estamos dando una disputa cultural y política. La secundaria tiene un ADN que es selectivo. Hay todavía sectores que entienden que la secundaria debe ser selectiva y que algunos chicos no deben estar adentro. Lo que era universal hasta no hace mucho en todo mundo era la primaria. Nosotros somos la primera generación que se autoimpone el mandato de que todos los chicos vayan 13 años a la escuela. Esto es algo que se construye. Son procesos arduos, largos y costosos.

–¿La inclusión de más de 250 mil chicos al sistema generó dificultades en materia edilicia?

–Más que un tema edilicio, que algunos tuvimos, lo que observamos es mayor población en las aulas que llega al límite de lo tolerable y problemas de mobiliario. Muchas provincias salieron a comprar de urgencia sillas de plástico apilables baratas. Nosotros dispusimos dos líneas de acción: se realizó una compra centralizada por ocho millones de pesos y además se efectuaron transferencias por 7,6 millones de pesos a distintas provincias –Buenos Aires, Entre Ríos, La Rioja, Santiago del Estero, Tucumán y Corrientes– para la compra de mobiliario. En eso somos claros: la responsabilidad de la dotación de los recursos es del Estado, tanto Nación como las provincias. No queremos que nos escamoteen la noticia, porque algunos titularon que no había bancos. Nosotros reconocemos que evidentemente en algunas escuelas faltan insumos, pero ésa no es la noticia. La noticia es que hay más pibes en las escuelas por la asignación universal y eso genera un cuello de botella en el mobiliario.

–Las familias que envían a sus hijos a establecimientos privados gratuitos o con cuotas muy bajas porque no existe alternativa pública, ¿pueden ser beneficiarias de la asignación?

–Todavía estamos en proceso de resolverlo, no está definido ya que se prorrogó la entrega de libretas hasta agosto. Estamos trabajando, son alrededor de 600 escuelas. Pero, al no estar selladas las libretas, no podemos precisar si hoy están cobrando.

–En pocos meses comienza el debate alrededor del presupuesto, ¿qué lugar ocupa la inversión en educación en el país?

–A fin de año llegaremos al 6 por ciento del PIB, es un porcentaje muy importante. En 2011 ese presupuesto será exclusivo para Educación y no compartido entre Educación y Ciencia y Tecnología, por lo que se verá un incremento el año que viene. En 2003 arrancamos con un presupuesto del 3,5 por ciento de un producto mucho más flaco que el actual, hoy tenemos la inversión en educación más alta de la región. Obviamente que comparado con los países desarrollados todavía hay un camino por recorrer. Se va a sostener este nivel de inversión y se van a comenzar a ver más resultados, desde la construcción de escuelas hasta cuestiones salariales. Además, la Nación tiene una participación creciente. Antes la relación era: 27 por ciento Nación y el 73 por ciento las provincias. Ahora es 40 por ciento Nación y el 60 por ciento lo ponen las provincias. De todas formas, reconocemos que tenemos mucho por mejorar en distintos sectores, desde la educación inicial hasta cuestiones salariales. Pero no alcanza con mejores condiciones dentro de la escuela, sino mejores condiciones sociales y económicas.

Ver además "Breve reseña de la educación Argentina"

10 de junio de 2010

Revista Entrelíneas de la Política Económica N°25

La educación es de los pocos temas que generan un consenso casi absoluto. ¿Quién se atreve en la actualidad a plantear que la educación no debe ser una prioridad? Esto no pasaba en el siglo XIX, es una victoria del desarrollo y consolidación del Estado democrático y social de la segunda mitad del siglo XX.
Ahora, desde distintas concepciones (con un sinnúmero de diferencias de fondo) se reconoce y se exige la intervención del Estado para garantizar el acceso del conjunto de la población a la educación. Hasta el Consenso de Washington, en su decálogo de propuestas, excluye a la educación de la lógica del ajuste, aunque recomienda priorizar el nivel primario.
Sin embargo, estos consensos no se condicen con los resultados alcanzados por los sistemas educativos a partir de las experiencias surgidas desde mediados de los años ’70, crisis de los Estados Benefactores y dictaduras mediante.
Fuertes cambios se sucedieron en el país en la primera década del nuevo siglo. Desde el Estado se llevó a cabo un temible ajuste fiscal (similar al que se pretende realizar en Europa) y de la economía que culminó en la crisis del régimen de convertibilidad y dejó sumidos en el desempleo y la pobreza a más de la mitad de los argentinos. Luego, la devaluación del peso, la reestructuración de la deuda externa y una menor vulnerabilidad a los movimientos financieros especulativos de corto plazo, modificaron sustantivamente la relación de la economía argentina con el resto del mundo. En paralelo, se reconquistó la capacidad de hacer política monetaria y fiscal y el Estado recuperó un rol protagónico en la definición de ambiciosos planes de inclusión social e infraestructura.
En ese nuevo contexto, uno de los principales logros de la Argentina, demandado e incumplido durante décadas, en lo que se refiere al rol del Estado como garante del derecho a la educación, se da con el cumplimiento de lo dispuesto por la Ley 26.075 de Financiamiento Educativo, sancionada en diciembre de 2005. Así, por primera vez en la historia de la Argentina moderna se alcanza una inversión en educación, ciencia y tecnología del 6 por ciento del PIB, que constituye un piso indispensable para pensar un país diferente.
Hoy, el Bicentenario nos invita a renovar el sentido de la Educación como objetivo de largo plazo para alcanzar una sociedad más justa, igualitaria y en desarrollo. Se requerirán muchos años de políticas educativas, económicas y sociales coherentes y consistentes, para revertir las tendencias desintegradoras sobre el sistema educativo que se arrastran de tantos años de aplicación de políticas equivocadas. No será tarea fácil, pero reinstalar el valor de la educación en la sociedad implica una tarea de todos.
En este número de Entrelíneas, destinado exclusivamente a la educación, intentamos aportar algunas miradas a este desafío.

Los argentinos somos los mas preparados para entender la crisis europea


La Unión Europea avanzó hace un poco más de 10 años en establecer una moneda común. Así resultó que uno de los países mas avanzados del mundo, Alemania, tuviera la misma moneda que uno relativamente atrasado. En la década pasada, la Argentina se alineo automáticamente a EEUU y adopto una moneda “atada al dólar”. Creíamos estar en el primer mundo.
Para lo que todavía no estamos preparados es para aceptar definitivamente que el camino al desarrollo es más complejo.
Los países que avanzaron hacia el desarrollo generaron un capitalismo autocentrado a partir de sus propios recursos, en base a sus propias ideas económicas, protegiendo a la industria, desarrollando ventajas competitivas dinámicas en base al avance tecnológico y educando a la población.
Que hoy sigamos discutiendo el modelo es síntoma de nuestro atraso.

9 de junio de 2010

Breve reseña sobre la Educación Argentina

El Bicentenario invita a pensar en el futuro y a renovar la Educación como objetivo de largo plazo. Argentina fue el país de América Latina con un desarrollo más temprano de su educación primaria alcanzando la masificación a mediados del siglo pasado. Sin embargo, aún hoy es común la idea de “abandono”, “fracaso” o “crisis” al hablar del sistema educativo.
Sin dudas se llegó a esa situación luego del retroceso económico y social que significó el neoliberalismo para la Argentina y del cual la Educación no resultó exenta.
En la presente nota sencillamente se intenta reseñar algunos de los indicadores que den cuenta del estado de situación de la Educación en la Argentina y también de las asignaturas pendientes, así como los principales logros o cambios en la tendencia que permitan garantizar una educación de calidad para todos.

Link a la nota completa: http://www.ciepyc.org/images/stories/Revista/PDFs%20notas/Ciepyc_n25_nota3.pdf

8 de junio de 2010

Ley de Financiamiento Educativo: un logro para destacar

Revertir las tendencias desintegradoras sobre el sistema educativo no es tarea fácil. Se necesitan años de políticas educativas, pero también económicas y sociales, para que las mejoras en los resultados se produzcan. 
Políticas de largo plazo, sustentadas en una inversión educativa constante y que formen parte de una decisión de Estado, como la adoptada con la Ley de Financiamiento Educativo, que ha permitido alcanzar una inversión superior al 6 por ciento del PIB, meta planteada como ideal por la UNESCO.

18 de mayo de 2010

Logros y deudas en educación

El Bicentenario es una ocasión propicia para el análisis de los logros obtenidos por nuestro país y también para dar cuenta de las asignaturas pendientes. Quiero destacar uno de los principales logros de la Argentina que, inexplicablemente, después de haber sido un objetivo demandado e incumplido durante décadas, hoy pasa desapercibido para los medios de comunicación que constantemente lo reclamaban. Por primera vez en la historia de la Argentina moderna se alcanza una inversión en educación, ciencia y tecnología del 6 por ciento del PBI. De esta manera, nuestro país pasa a ser uno de los tres de América latina y uno de los pocos en el mundo que cumple con la meta planteada como ideal por la Unesco. En un país donde la posibilidad de construir políticas de Estado y de cumplir con las leyes vigentes no ha sido frecuente, es necesario valorar este hecho como un logro del conjunto de la sociedad y de la casi totalidad de las provincias.

El cumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo no sólo permitió elevar la inversión en el sector, que en 2003 era del 3,7 por ciento de un PBI pequeño, que había sufrido una enorme caída por la crisis, al 6 por ciento de un PBI mucho mayor en 2010. También posibilitó ampliar la participación del Estado nacional en el financiamiento de la educación apoyando sustantivamente a las provincias, principalmente a las más postergadas. Ello permite avanzar en una mejor distribución regional de los recursos para la educación, luego de que en la década del ’90 les transfirieran a las jurisdicciones una gran cantidad de servicios educativos sin distribuir al mismo tiempo el presupuesto necesario para mantenerlos.

Entre los avances logrados a partir del aumento de la inversión, cabe destacar la recuperación del salario docente (más del 60 por ciento a valores constantes) y la creación del Fondo Salarial Nacional que permite colaborar desde la Nación con las provincias más carenciadas para que el piso salarial sea digno en todo el país y disminuyan las desigualdades entre provincias ricas y pobres. En 2003, la diferencia entre el salario inicial de las provincias que más sueldo pagaban y las que menos era de 1 a 3,5 veces. Gracias a la paritaria nacional y al piso salarial, hoy esa desigualdad es de 1 a 1,7. También ha sido posible recuperar las escuelas técnicas, prácticamente de-saparecidas hasta la aprobación de la Ley de Educación Técnica en 2005.
Otros de los logros obtenidos a partir del aumento de la inversión han sido la duplicación del presupuesto universitario y la jerarquización del salario de sus docentes; el otorgamiento de más de 500 mil becas para estudiantes secundarios y universitarios; la construcción de más de 800 escuelas que crean cerca de medio millón de nuevas vacantes en el sistema educativo; la creación del Instituto Nacional de Formación Docente para mejorar la calidad de maestros y del Canal Encuentro para desarrollar una TV educativa y cultural de excelente nivel. Muchos de estos logros permiten hoy enfrentar con éxito el desafío de incluir a los cientos de miles de jóvenes que hoy se acercan a la escuela por estar beneficiados por la Asignación Universal por Hijo.
En Ciencia y Tecnología, el cumplimiento de la Ley de Financiamiento permitió incorporar a 500 investigadores y cerca de 1500 becarios al Conicet por año desde 2004. Casi duplicar la capacidad del país en materia de investigación científica y tecnológica y multiplicar por cinco la inversión en esta área.
Todavía hay muchas asignaturas pendientes, principalmente en lo que respecta a la elevación de la calidad educativa, objetivo que en todos los países del mundo que se alcanzó exigió de largos plazos. Pero también hay déficit respecto de la ampliación de la matrícula para los niños de edades tempranas y en las escuelas de doble jornada; en el trabajo para evitar la deserción escolar en la escuela media y en la inclusión del aprendizaje de una segunda lengua en todas las escuelas del país. En lo que se refiere a la introducción de nuevas tecnologías de la información y la comunicación se ha comenzado a avanzar fuertemente a partir del programa de distribución de millones de laptops.
Es posible proponer que, en algunas de estas necesidades educativas, aún no se ha logrado invertir lo necesario debido al gran retraso que existía al momento de la aprobación de la ley en torno de un salario docente digno, obligó a que la mayor parte de los nuevos recursos (75 por ciento) se afectaran a ese objetivo, y que una vez alcanzado, se podrán privilegiar otras metas.
A pesar del enorme esfuerzo realizado, desde algunos sectores se enfatizan únicamente las deficiencias que subsisten en el sistema educativo. Plantean: “¿Para qué invertir tanto, si las mejoras no se ven?”. Frente a estos argumentos hay que afirmar con más fuerza que nunca que en la educación las mejoras sólo pueden verificarse en el mediano y largo plazo, que no existe ninguna política mágica que permita elevar la calidad de la educación de un día para el otro. Por ejemplo, los primeros egresados de las escuelas técnicas que se reabrieron en 2006 recién saldrán al mundo del trabajo en 2013 y, si continúan la carrera de ingeniería como necesita el país, se integrarán a la producción en 2019. Pero si no sostenemos hoy la inversión necesaria nunca tendremos los profesionales que necesitamos para lograr un desarrollo industrial pujante y autónomo.
Los docentes que mayoritariamente enseñan hoy en nuestras escuelas son quienes eligieron la carrera y se tuvieron que formar esforzadamente cuando el salario del maestro era de 260 pesos, todavía no han egresado quienes se beneficiaron con las mejoras y la prolongación de los planes de estudio en los últimos años.
Es necesario entender que muchos de los actuales déficit de la educación argentina están vinculados con las épocas (en muchos casos dictatoriales) en las que se postergó la inversión educativa. Las consecuencias de las políticas oscurantistas o de mercado también se manifiestan con toda su intensidad en el mediano y largo plazo e impactan aún hoy en nuestra educación. Por ello es necesario que se celebre con grandeza y sin ningún tipo de mezquindad que en el Bicentenario se considere a la educación como política de Estado y se mantenga el compromiso de sostener firmemente el nivel de inversión alcanzado. En este sentido, el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo no debe entenderse sólo como una meta cumplida, sino como un punto de partida que, si se sostiene en el largo plazo y al margen de las coyunturas políticas y económicas, permitirá cumplir con el objetivo de lograr una educación de calidad para todos, único pilar de una sociedad con mayor progreso, desarrollo y justicia social.
Por Daniel Filmus nador nacional (FpV), ex ministro de Educación.

2 de marzo de 2010

Empiezan las clases

Al final, empezaron las clases en casi todo el país. Es una buena noticia, no?

Tras la inauguración, el ministro Alberto Sileoni manifestó su satisfacción porque "el ciclo lectivo 2010 se inició, como nunca en los últimos años, con el 90 por ciento de los chicos en las aulas; como resultado de haber comenzado tempranamente la paritaria nacional".
El ministro de Educación de la Nación recordó que "las negociaciones arrancaron en noviembre del año pasado, y el 17 de febrero último acordamos un piso salarial docente para todo el país. Así hemos logrado saltar la trampa de marzo, para que las clases empiecen con normalidad".
"En el año del Bicentenario -continuó Sileoni- llamamos a toda la comunidad educativa a cumplir con los 180 días de clases. Queremos una escuela en la que haya clases todos los días, porque sabemos que la educación es una poderosa arma de movilidad social".
Y añadió: "El cumplimiento de los 180 días está absolutamente relacionado con la calidad educativa: nadie reemplaza a un docente al frente de su clase. Los 180 días son un piso de dignidad pedagógica".